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A carolina desesperadamente.


A carolina desesperadamente.



_______________ Te siguen los pájaros
_______________ y el brillo
_______________ desde ese silencio
_______________ donde pacientemente
_______________ tu voz me alcanza.

_______________ Yo ya no tengo alma,
_______________ la quemé
_______________ sin piedad contra el filo del mundo;
_______________ la dejé olvidada en la ceniza
_______________ de otros tiempos.

Yo ya no tengo miedo,
ni esperanza.

No sé dónde estarás,
no sé en qué parte
de esta noche estarás;
resguardada
bajo qué mirada,
tu mirada;
junto a qué manos,
tus manos.

Mi soledad tiene el color de tus ojos
en esta ausencia;
mi verdad de hombre pequeño
no te alcanza
desde esta habitación sin alas,
desde este cuerpo,
Carolina.


29/07/2007

Quiero aclarar que la fecha de este poema es muy anterior a la puesta en su pie, 1998 aproximadamente. Claro que esto no tiene importancia alguna salvo para mí que ahora recuerdo que Carolina nunca existió realmente, o en realidad, mejor es decir que yo nunca existí en la conciencia de Carolina y ella fue la excusa para escribir estos versos en una noche ciega y por suerte ya olvidada.




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Wally.
Salva un árbol escribe en papel virtual.
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