es igual a la lluvia de hoy,
es tan igual que no sabría
en cuál de las dos me estoy lloviendo.
Será qué el agua es siempre la misma.
Sé que llovió ayer
y sé que llueve hoy
pero mañana talvez si llueva
o talvez no llueva
o tengamos un sol tan radiante
como en enero, aunque estemos bien entrados en abril.
Por eso creo que vos sos como la lluvia,
porque tenes esos ojos de un color imposible y
tus cabellos son grises ya y
tu cuerpo corre entre mis dedos como el agua
de la lluvia.
Te acordas de ese poema,
el que una vez te regale,
el que decía:
hoy quiero vestirme de lluvia.
Yo sí me acuerdo.
Gracias por seguir junto a mí
bajo esta lluvia
que es de los dos
para que no volvamos a estar solos.
Mañana no importa mi amor,
el tiempo no existe,
el futuro es un invento de los cobardes.
Mañana llueve, como hoy,
como llovió ayer.
Y vos vestida de mí
y yo de vos.
Mi amor.
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